Tamiris, ¡el nuevo blog que no puedes dejar de leer!

Tamiris.es es un espacio para la publicación de ideas, creaciones, textos, sensaciones, composiciones, fotografías y demás instrumentos que hacen posible captar la esencia del arte, que nos hacen merecedores del don de poder expresarnos a nosotros mismos, que nos aportan adicciones e independencias, coherencias y contradicciones, que nos hacen descubrir y superar nuestros propios límites y que con su poder derriban muros o abren puertas.


Hemos podido ver a lo largo de estos últimos meses diversos textos basados en diferentes sentimientos o sensaciones que nos ayudan en nuestro ámbito de crecimiento personal. Algunos de ellos con un notable e incluso sobresaliente repercusión y éxito en las redes


"Nos he fallado.
Prometí tantas cosas que he roto;
tantas lunas nuevas que se han quedado en eclipses perdidos.
Prometí que jamás amaría nada,
porque sólo aquello que amas tiene el poder de destruirte.
Y puede que en esto me haya ayudado mi fiel orgullo,
porque  no me permite morir a manos de alguien que no sea yo mismo,
pero hasta mi puto orgullo a veces falla.
Únicamente fui aquél chaval que cogió su arco
y apunto con todas sus flechas a tus demonios,
que abrió su escudo y te metió dentro para que te refugiases,
para que cogieses aire y volvieses.
Pero tú no fuiste capaz ni tan siquiera de despedirte.
Y yo, que sólo trataba de que me enseñases tus raíces
para que pudiera plantarte a mi lado,
me quedé con las venas cortadas,
y eso que ya ni sangraban
porque la falta de aire
me había dejado la sangre coagulada.

No dejo de recordarnos cada noche,
tan desnudos y a la vez con tantos muros,
tan vestidos y a la vez tan unidos.
Sólo espero que si alguna vez lees esto,
recuerdes que algún día fui tu hogar,
que ni tras esta vida te olvidaría,
que los tiempos y el espacio son sólo para quién los necesita,
y que yo, pienso respirar tanto cuando muera…"


No podéis perder la oportunidad de participar y crecer en un ambiente de relación directa con el arte, y de compartir junto a otras personas, con las mismas inquietudes e intereses, vuestras reflexiones y formas de entender lo que nos rodea.

Os animo a participar a todos de este movimiento tan productivo y con resultados tan eficaces en nuestra vida. Además podéis compartir vuestros textos, reflexiones, fotografías, etc, en las redes sociales con #Tamiris.


"¿Sabes qué? 
Que quizás me viste sonreír cuando más quería huir, 
que puede que a partir de hoy pase a ser la marca de ese libro que dejaste de leer, 
que en cambio cada día aunque sólo sea por un instante yo volveré a pensar en ti, 
que quizás fuiste capaz de ahuyentar a mis pesadillas aunque sólo fuese por una noche. 

Pero también quiero que sepas que voy a mirar a la soga para gritarle que sigo, 
que voy a mostrar mis puntos débiles para demostrarme lo fuerte que puedo llegar a ser, 
que ya ni quiero ni puedo contenerme, y que con tenerme ya está bien, 
que al fin he respirado de esta falta de ti y de esta ausencia de mí, 
y sinceramente... ¿Sabes qué? 
Soy jodídamente increíble."



¿Por qué Tamiris?

Cuentan los mitos griegos que hace mucho tiempo vivió en la tierra un joven apuesto con un don especial para el arte. Su nombre era Tamiris y era hijo del músico Filamón y la ninfa Argíope. Se consagró como el más talentoso de los aedos de Tracia e incluso dedicó algunos de sus versos a su amado, el príncipe Jacinto, siendo además el primer mito en el que aparece un chico que se enamora y trata de conquistar a otro chico. En este aspecto también se le conoce como la persona que introdujo el homoerotismo entre los mortales. Pero Tamiris, además de poseer gran habilidad para el canto, la poesía y la lira, era conocido por tener una ambición que no conocía límites, por ser atrevido y en ocasiones prepotente. Jactándose de su don el joven desafiaba a las musas a una competición de canto y destreza con la lira, pues en parte siempre quiso formar parte de ellas ocupando su décimo puesto. Apolo, encaprichado de Jacinto y tratando de quitar del medio a Tamiris, habló a las musas de la arrogancia del virtuoso aedo, y éstas lo castigaron despojándolo de la vista y de su habilidad musical. (Fuentes: Apolodoro: "Biblioteca mitológica" (Alianza 1993 - Traducción Julia García Moreno), Homero: "Iliada".)

¡Entra en Tamiris!


"Me perdí entre cuentos de hadas y bosques encantados, 
buscando al cazador con el corazón puro, 
siguiendo el rastro del príncipe que perdió su zapato de cristal, 
tratando de encontrar al chico sonrojado que mordió la manzana envenenada, 
pensando en hallar al joven malditamente apuesto que hablaba con su espejo mágico, 
o los labios carnosos y suaves de aquél bello durmiente en su ataúd de cristal.

Convirtiendo al sapo en heredero de un reino a base de besos, 
consiguiendo que aquél joven medio delfín de cabellos cobrizos 
y ojos del color del mar recuperará su dulce voz, 
sobrevolando el cielo con los polvos centelleantes del muchacho con alas de mariposa, 
trepando por la trenza dorada del chico encerrado en la más alta torre, 
o quedando boquiabierto con los colores en el viento que el nieto del sauce llorón me enseñó.

Entrando en la lámpara del genio 
y cumpliendo los mayores deseos del mejor amigo de un travieso mono, 
corriendo entre enredaderas por la selva con el hijo de los monos 
o descubriendo la parte más bella de aquella aterradora y amenazante bestia... 

En fin me perdí entre cuentos de hadas y bosques encantados, 
pero nunca conseguí salir."

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